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Hogares de BelÚn: amor en estado puro, sin esperar nada a cambio
13.09.2017 | 10:59

En Bahía Blanca funciona un servicio del Movimiento Familiar Cristiano formado por familias que cuidan a bebés en su hogar de forma transitoria hasta que se resuelve la situación que ha provocado su medida de abrigo.

Los Hogares de Belén hoy contienen a decenas de criaturas y, una de ellas, es el pequeño de dos meses y medio que fuera pateado en su cabeza el domingo último por su propia madre durante una discusión con su pareja porque "no aguantaba más que el chiquito llore".

"Somos un servicio que trabaja hace muchos años comprometidos con esta problemática. Han pasado más de 150 niños y recibimos por parte de las autoridades pequeños de 0 a 3 años y los cuidamos durante el período que dure el abrigo. Les brindamos todo el amor, somos familias que tomamos esta actividad solidaria en nuestras vidas hasta que la Justicia determine el destino del menor", subrayó Paula Calvo, integrante del organismo, en LA BRÚJULA 24 FM 93.1.

En ese mismo sentido, Calvo detalló en el programa "Tal Cual Es": "Actualmente somos once familias con niños abrigados y otras que están en descanso. Hay incluso familias que ya han abrigado a diez niños y siempre pretendemos seguir sumando voluntades para que los pequeños encuentren la contención que necesitan porque a esa edad se desarrollan tanto física como psicológicamente".

"Cada situación es diferente pero la medida de abrigo es por 180 días, donde se trabaja en la problemática a la espera de la decisión final. Ha ocurrido que se piden prórrogas y tenemos, por caso, una pequeña que lleva 23 meses con nosotros. Cuando les toca irse del Hogar nos ponemos a disposición para que el proceso sea lo menos traumático posible", añadió en otro tramo de la entrevista.

Luego, explicó: "Cuando invitamos a una familia a participar de nuestro servicio lo primero que nos plantean es 'cómo hago para entregarlo'. Nosotros brindamos un servicio porque tenemos nuestros hijos y tenemos en claro que somos familias de tránsito. Recibimos chicos en situación de violencia y abandono y vemos cómo te devuelven en amor y cariño todo lo que les das. Es real que cuando se van uno los extraña porque se encariña y los ve crecer. Verlos partir es un momento de entrega absoluta. Es amar sin esperar nada a cambio".

"En el caso de este pequeño de dos meses (que fuera agredido por su propia madre) llegó como siempre por intermedio del municipio, con el que tenemos un convenio, cuando surge una necesidad son ellos quienes nos contactan a nosotros para saber si hay una familia disponible para recibir a un bebé. Lo consultamos con aquellos que están en descanso y, en el caso de conseguirla, se lo comunicamos a las autoridades", finalizó Calvo.


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