Todo lo que necesitás saber al instante
"Sigo esperando que Goyak me pida disculpas", dijo Dana en La Brújula 24
DANA. La joven visitó los estudios de LA BRÚJULA 24 FM 93.1.
13.09.2017 | 07:48

Hasta principios de junio último, Dana Guiglioni era una joven más de Bahía Blanca, solo conocida por su entorno compuesto por su familia y los amigos.

Sin embargo, un episodio ocurrido el segundo día del sexto mes del año en la esquina de Mitre y 11 de Abril iba a cambiar su vida para siempre. Con tan solo 19 años, su nombre tomaría estado público por las graves lesiones sufridas en un accidente protagonizado por un Audi A4 al mando de Nazareno Goyak, un sujeto que hoy está en libertad pese a su frondoso prontuario.

Aquella madrugada, el vehículo de alta gama chocó a alta velocidad contra un remis y luego impactó a un semáforo, que fue lo que terminó cayendo encima de la joven estudiante de Economía, que hoy intenta reinsertarse a lo que hasta hace algo más de tres meses era su vida habitual.

En los estudios de LA BRÚJULA 24 FM 93.1, Dana lanzó una dura crítica a quienes decidieron que Goyak esté libre: "Lamentablemente creo que la Justicia no está respondiendo como debería y que las personas que andan así por la vida, si cometen un 'error' deberían pagar por ello porque en su camino van lastimando a mucha gente y no es justo".

"De aquella noche recuerdo poco, sólo que estaba ahí charlando con mi amigo. Luego se me hizo una laguna y después recuerdo cuando estaba en el hospital. Me sometieron a tres operaciones, dos de reconstrucción y la tercera por un cateter que funcionaba mal", contó en otro tramo de la entrevista en el programa "Bahía Hoy".

Por estos días, Dana se realiza controles médicos periódicos y tiene una úlcera en el estómago que le provoca una gastritis. Además, lleva adelante un tratamiento psicológico neurocognitivo.

"Goyak nunca se acercó a nosotros después del accidente. Cuando lo veo o lo escucho en los medios me da mucha bronca porque se que mañana puedo salir a la calle y cruzármelo. Eso genera mucha impotencia", enfatizó.

Por último, se remontó a aquel 2 de junio que marcó su vida: "Había salido a las diez de la noche de cursar y nos habíamos juntado a cenar con unos amigos. A las 12 y media me fui a tomar el colectivo con un amigo que me acompañó para que no espere sola. Hoy veo las cosas de otra manera, dándole importancia a cuestiones que antes parecían menores".

EL CALVARIO DE UNA MADRE

Gladys es la mamá de Dana. La acompaña siempre y está orgullosa de la fortaleza y entereza de su hija para seguir adelante luego del trauma que trajo apareajdo el episodio. 

"Los primeros 15 días no nos daban expectativas de nada. Evolucionó porque es joven y sana, hasta los médicos se sorprenden por su avance. Pasé 28 días en el hospital y a terapia me dejaban entrar porque consideraban que era una parte importante para cuando ella despertara", sintetizó.

Luego, recordó que "cuando le dieron el alta -tras 28 días-, aún tenía una sonda nasal para alimentarse. Ese primer tiempo en casa fue terrible porque uno siente que está desprotegida".

"El único día que no fui a buscar a mi hija fue aquel del accidente. Después, gracias a Dios tuve una ayuda muy grande de los amigos y compañeros, éramos como una familia", destacó la madre de la joven de 19 años.

Por último, Gladys -perdió su trabajo temporario por cuidar a la joven y pide un empleo administrativo- destacó: "Hace algunos días me acerqué a la Municipalidad y desde la Secretaría de Niñez y Adolescencia buscaron una psicóloga neurocognitiva y el dinero para solventar esos gastos".


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR